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La izquierda anticapitalista y el conflicto minero

10 Jun

Mineros cortando el acceso ferroviario a la central térmica de Andorra. Foto – Arainfo


En los últimos días leo atentamente el debate abierto en la izquierda a raíz de las luchas de los mineros para que las ayudas hacia el sector minero y el plan Miner no sean dilapidadas.

El debate se ha abierto fuertemente en Aragón pero también en otras zonas del Estado, entre posiciones que podríamos definir más “verdes” y otras más “rojas”, entendiéndose estas como aquellas que priorizan más la parte ecológica y las que dan más peso al conflicto de clase. Aunque desde ambas posiciones no dejan de lado ninguna de las vertientes del problema planteado. Es por ello por lo que el entendimiento se encuentra cercano ya que la izquierda anticapitalista debe dar respuesta a la problemática minera desde una posición unitaria y alternativa como en otros tantos conflictos ha conseguido hacerlo.

Este debate en Aragón aunque se ha avivado en los últimas semanas es tan antiguo como la construcción de la propia central térmica de Andorra y bastaría con una simple mirada al libro colectivo de 1977 “El Bajo Aragón expoliado” para comprobarlo.

Como se ha comentado en escritos anteriormente publicados en este medio, la zona minera de Aragón necesita respuestas y las necesita desde este preciso momento, con objetivos a corto y medio plazo.

También se ha destacado el gran impacto demográfico, social y económico que tendría la desaparición de la minería y de las ayudas Miner sobre las zonas mineras de Aragón. Un claro ejemplo podría ser la comarca de Andorra-Sierra de Arcos donde el VABpb (Valor Añadido Bruto a precios básicos) que representa el sector energético es del 65,3 % frente al 5,1 de la Industria, , el 9,7 de la construcción, el 18, 3 de los servicios o el 1,7 de la agricultura. Evidentemente en el caso de la energía no depende exclusivamente de la minería, ni mucho menos, ya que habría que añadir la actividad de la central térmica de Andorra. Entendiendo que el conflicto versaría también sobre existencia de dicha central y de la quema del mineral, no sólo de su extracción, las consecuencias en el territorio de la eliminación de toda esa actividad económica se pueden entrever a la luz de estos datos.

Evidentemente los datos nos revelan otras realidades como el fracaso de las ayudas Miner para conseguir una alternativa real al sector energético-contaminante. Es ahí donde debe comenzar el debate. Coincidimos en que quemar carbón con la tecnología actual no se puede sostener por mucho tiempo por el grave impacto ecológico y que debe hacerse es muy urgente una transición hacia otro modelo. Sin embargo esta reflexión no puede obviar la tragedia social y laboral que llevaría la erradicación inmediata de esas ayudas para los y las trabajadoras de la minería y para las zonas mineras en concreto. Más en un contexto de fuerte crisis social y económica, donde las salidas para los habitantes de esos territorios son mucho más que complicadas.

No debemos perder de vista el conflicto de fondo, allí donde se esconde la lucha de clases y la lógica más cruel del capitalismo. Ya que mientras se rescatan bancos, banqueros y accionistas se recorta en derechos contra los más débiles y recortar las ayudas a las zonas mineras es también un ataque contra los y las trabajadoras.

La solución a la minería debería basarse en un programa de transición de cambio de modelo productivo, realizándose desde abajo y desde el territorio. La izquierda anticapitalista debe introducir su discurso en el ámbito rural y en este caso en las zonas mineras. Obviar que existe una “cultura minera”[1] e intentar introducir nuevas discursos ignorando esta realidad sólo puede abocar a la incomprensión y al aislamiento del discurso de la izquierda anticapitalista.

Deberíamos abogar por la creación de grupos de asambleas de trabajadores y habitantes del territorio desde donde se debata y se busquen soluciones. Autoformación de la clase trabajadora en el ecologismo anticapitalista. Fomentemos grupos de auditoría ciudadana para la revisión de los planes Miner que determinen para qué se ha empleado el dinero y busquen responsabilidades en caso de detectar irregularidades. Reivindiquemos plataformas abiertas y participativas desde donde se gestionen las ayudas del Plan Miner que sólo ayuden a proyectos que respondan a las necesidades ecológicas, sociales y económicas del territorio basados en criterios sociales, solidarios y ecológicos. Y por supuesto en estos momentos se debe apoyar la lucha de las y los compañeros mineros y los habitantes de las zonas mineras por sus puestos de trabajo y su territorio. Sólo se podrá conseguir órganos para el autogobierno y la toma de decisiones desde una posición de fuerza de los de abajo.

Los nuevos movimientos sociales deberían aprender y poner en valor las experiencias de lucha de las y los compañeros mineros donde a través de la unidad y solidaridad han ganado numerosas “batallas”.

No debemos dejar de lado que detrás del fin del uso del carbón se puede encontrar la amenaza nuclear. Ya en los años 70 se pretendió la construcción de centrales nucleares en localidades cercanas como son Escatrón y Sástago, lo que provocó una gran movilización social de resistencia en el Bajo Aragón que, junto a la crisis económica del momento, impidió que el proyecto saliera adelante.

El discurso de fondo se encuentra en cómo decrecer de forma ordenada y de manera concienciada, teniendo en cuenta el factor de cómo intentar alcanzar una soberanía energética, desde abajo, por supuesto. Es necesario avanzar en una crítica política del ecologismo, plantear el ecologismo anticapitalista, resolviendo por ejemplo la estrategia y la cuestión de la propiedad.

He aquí otro nicho de propuestas que se pueden realizar desde la izquierda anticapitalista: roja, verde y morada.

El discurso de la izquierda anticapitalista debe responder a realidades concretas: sabemos lo que queremos, ¿sabemos transmitirlo?

[1] “El INI ha acarreado a lo largo de los 30 años de su presencia en Andorra la polarización de todas las actividades económicas y sociales alrededor de sí misma, convirtiéndose poco menos que en madre protectora del fluir vital y celosa veladora de las esencias espirituales y morales del personal indígena y foraneo. La “empresa” que vino de Madrid, ha trastocado toda la vida andorrana y ha convertido en cotidianidad nuevos comportamientos sociales surgidos en torno a su peculiar y nacional forma de concebir relaciones laborales y sociales totalizadoras en el seno de la empresa” J.L. Fandos El boom de la Cuenca Minera Andorra – Ariño en Gaviria, M. (coord.) El Bajo Aragón expoliado, 1977, pag. 237.

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Nosaltrxs/Nosotrxs/Nusatrxs

26 Abr

Ante la represión por parte del Estado contra el pueblo que lucha, que reivindica, que pide justicia, democracia y libertad… debemos seguir adelante.

Cuando nuestros abuelos luchaban

23 Mar

Foto: Heraldo de Aragón

Una imagen en blanco y negro, una multitud de hombres delgados, algunos con boina, mirando hacia el horizonte, esperando. Alguno de ellos puede ser tu abuelo o tu bisabuelo. La imagen es del cinco de mayo de 1934 en la plaza Tenerías de Zaragoza, los que esperan son los obreros en lucha, en huelga, que consiguieron paralizar la ciudad durante 36 días. Posan al lado de los autobuses donde partirán sus hijos hacia Barcelona donde compañeras y compañeros los acogerán para que puedan continuar la lucha sin tener que doblar la rodilla por no poder alimentarlos.

En estas fechas cercanas a una nueva Huelga General esta imagen es evocadora, rompe con todas las razones que pretenden dar los medios de comunicación cavernarios, rompe con los piquetes patronales. Nos cuenta la historia de nuestros abuelos, aquellos que de verdad lucharon, aquellos que querían un presente mejor y un futuro digno, con oportunidades para desarrollarse como personas y no como esclavos, para sus hijos, sus nietos, para ti. La historia de cómo la voluntad, la cooperación y la conciencia puede hacer doblar la rodilla al poderoso. Por ello, debe ser recordada.

El comienzo de esta Huelga estuvo en la convocatoria de una huelga de 48 de duración como protesta contra las sanciones impuestas por el Gobernador a los conductores de autobuses, afiliados la C.N.T, a los que se les retiró el carnet de conducción y por lo tanto el ejercicio de su profesión y una multa de doscientas pesetas a cada uno de los miembros directivos de la Sociedad de Tranviarios afiliados a la UGT.

Las sanciones tenían su origen en la represión sufrida por miembros de UGT y CNT tras la explosión de una bomba de las que las organizaciones obreras dicen no tienen nada que ver. Miembros de ambos sindicatos son detenidos y apaleados violentamente, la CNT convocó una huelga de 12 horas como protesta por la actuación del gobernador civil y del comisario y jefe de la guardia de seguridad. Este paro fue prolongado 24 horas más por haberse detenido al Comité de huelga quien no puede dar la orden de vuelta al trabajo.

Así pues como se ha comentado, ambas organizaciones, el 4 de abril de 1934 convocan una huelga general de 48 horas de duración. La ciudad estuvo paralizada, excepto los bancos y el comercio donde los dueños pretendían abrir aunque buena parte de sus empleados secundaron la huelga, no hubo tranvías en Zaragoza hasta las 11 de la mañana conducidos por Guardias de Asalto y algunos esquiroles que poco a poco también abandonaron la actividad, y protegidos por la guardia civil.

Esas 48 horas de huelga se desarrollaron en relativa calma pero la actitud del Gobernador Civil y de la Patronal no dio otra alternativa, claudicar o luchar. El gobernador en un principio se había comprometido a la readmisión de los trabajadores de autobuses y tranvías y el paro fue levantado. Pero el sr. Ordiales, el gobernador, se echó atrás y los trabajadores de autobuses y tranvías se encontraban en la calle.  Los trabajadores del comercio también habían sido despedidos por haber secundado una huelga que la patronal decía había sido ilegal y para volver a trabajar debían presentar por escrito una solicitud de readmisión, los trabajadores decidieron no firmar nada y abandonar el puesto de trabajo. La misma situación se encontraron algunos trabajadores del metal y de la piel. Ante esta actitud muchos trabajadores de Zaragoza abandonaron de nuevo sus puestos de trabajo sin esperar órdenes de los sindicatos.

U.G.T. lanzó por las calles unas hojas informativas donde señalaba el intento de la patronal de destruir los sindicatos y lanzaba el aviso “advertimos a la clase patronal que ellos nos han colocado en la calle y en ese terreno estamos dispuestos a afrontar las consecuencias que de esta torpe actitud se derive, todo menos que nuestra actitud de trabajadores honrados y conscientes sea vilmente atropellada.”

Durante varios días las reuniones se fueron sucediendo, los sindicatos pedían la vuelta al trabajo sin represalias, la patronal no daba su brazo a torcer de alguna manera espoleados por saberse con el apoyo del gobernador. El alcalde de la ciudad se reunió buscando una normalización de la situación pero la patronal se mantuvo firme en su postura, lo que no doblegó a los trabajadores y a sus familias que siguieron en lucha. Hacia el día 11 de abril comenzaron las detenciones de los miembros del Comité de huelga como Nicanor Anechina, Medardo Orcaste y Manuel Fernandez, días antes las sedes de los sindicatos habían sido clausuradas y se trabajaba en pisos clandestinos como el que tenía la CNT en la calle Sobrarbe. El mismo día comienza a circular la noticia de que la ciudad comenzaría a tener problemas de abastecimiento porque hay detenidos más de 400 vagones en la estación de ferrocarril. Estas noticias hará que la gente se agolpe en los comercios a primeras horas de la mañana. La Patronal quiso descargar las mercancías ellos mismo, aunque fuera tiroteando a los trabajadores que se lo quisieran impedir, como en Caminreal.

Los piquetes siguieron actuando y la huelga continuaba de manera heroica, muchas veces con un papel muy activo de las mujeres en primera fila del conflicto. Así como pasaban los días el escenario se recrudeció hubo detenciones , incendios, bombas de baja intensidad contra objetos y lugares, amenazas y alguna bofetada a esquiroles, detenciones, hambre y  persecución.

Pronto la titánica lucha de la clase trabajadora de Zaragoza contará con la admiración y muestras de apoyo de todo el Estado. En Tauste el 1º de mayo los vecinos saldrán en manifestación dando gritos “subversivos”, la Guardia Civil hizo uso de sus “mausers” deteniendo a 24 vecinos e hiriendo por disparo a otro.

El sábado 5 de mayo llegaron procedentes de Barcelona siete autobuses movilizados por el periódico “Solidaridad Obrera” con Eusebio Carbó y García Oliver al frente. En ellos se trasladarían a Barcelona, a Manresa y a Terrasa hijos de huelguistas acogidos en casas de trabajadores y trabajadoras. Partieron el domingo día 6 entre vivas a “Solidaridad Obrera” y a la FAI y con el disgusto de los hombres de orden de la ciudad, que consideraban que en Zaragoza había mecanismos para alimentarlos sin tener que irse fuera. El día 7 había un tren para llevar a hijos de huelguistas a Madrid, pero las fuerzas del orden impidieron su salida produciéndose incidentes. La prohibición había llegado desde el ministro de Gobernación. Sin embargo, al día siguiente y ya con autorización, el tren partió con 150 niños. Estas imágenes de los hijos de los huelguistas acogidos por familias trabajadoras de otras ciudades basadas en la solidaridad y el apoyo mutuo impactaron fuertemente en los sectores más progresistas, pero también lo hará sobre los más conservadores escandalizados por la medida.

La solidaridad con los trabajadores zaragozanos no cesó y por ejemplo el día después del fin de la huelga llegaba a Zaragoza, provenientes de Valencia, siete camiones llenos de comestibles para los huelguistas.

El conflicto terminó el 10 de mayo de 1934, tras muchos intentos de reunión donde los obreros querían un compromiso patronal de que todos serían reingresados en sus puestos de trabajo sin sufrir represalia. Hasta que finalmente se llegó a ese acuerdo, el Gobernador se comprometió a “meter en la cárcel” a cualquier patrón que no lo cumpliera. Las centrales sindicales de Zaragoza  consideraban a los trabajadores de esta ciudad como los elegidos por parte de la burguesía española “para el ensayo monstruoso de sus satánicos apetitos” acompañada de lo que consideraban  la complicidad de la prensa, sin embargo encontraron una gran resistencia. Cierra el informe realizado por el Comité de huelga de los 36 días con las siguientes palabras que pueden servir también para cierre de este artículo que recuerda esos días en los que nuestros abuelos y abuelas lucharon, también por ti.

Toca en estos momentos, en estas circunstancias críticas para el proletariado y con el fin de defender nuestro futuro social, organizarnos más fuertemente que nunca.

El ocaso vislumbrado de un sistema social en franca decadencia, es víspera segura de un día, de una nueva aurora de esperanzas encomiables…

Quieren meternos en una noche tenebrosa de represión cruel, fraticida. De nuestra unidad depende iluminarla con resplandores y luces de libertad ciudadana para hacerla corta o impedir que llegue.

La nueva lucha nos llama a todos a como a un solo hombre.

Nos deseamos salud para vencer

Y tú ¿de verdad no harás huelga?

¿Y ahora qué hacemos?

25 Dic


Hoy me ha sorprendido una noticia que he leído sobre el movimiento 15M en la cual se venía a decir que una de sus comisiones de Madrid concretamente la llamada Comisión de Extensión Internacional del Sol se ha puesto en huelga. Los motivos son explicados en este enlace pero principalmente lo achacan a una mayor falta de participación tanto en manifestaciones, asambleas, barrios, red, etc. y busca una serie de motivos cuestionándose la propia estructura dispersa del movimiento. Alarmados por esta perdida de participación en un momento que consideran histórico y crucial para conseguir un cambio hacia un sistema más justo. Debido a ello, han decidido ponerse en huelga indefinida para suscitar una reflexión.
Desde luego no será este que escribe quien critique a nadie por tomar la decisión de ponerse en huelga y menos si la decisión se ha tomado de manera asamblearia pero sí daré mi modesta opinión para continuar con el debate abierto.
Lo primero que hay que hacer es agradecer a estas personas el trabajo que de manera totalmente altruista, como el de cualquier militante de movimientos sociales, han estado realizando. Personalmente desde el inicio de este movimiento conocido como 15M siempre he insistido que una de sus labores principales debía ser su extensión a nivel internacional ya que el capitalismo más salvaje está golpeando de forma coordinada internacionalmente y las respuestas que desde otros países, de forma individual se ha dado muchas veces de forma heroica como han sido las movilizaciones en Grecia o las luchas en Francia de hace un año.
Los movimientos sociales maduran en las experiencias de lucha y de estas luchas sus protagonistas mayoritariamente concluyeron que “sólos” difícilmente podrían ya que sus gobiernos estaban obedeciendo a estrategias supranacionales. Por ello siempre he considerado que la lucha debe ser coordinada como mínimo a nivel europeo, aunque sea en una versión reducida entre los países considerados “periféricos” que son aquellos que más sufren la agresión capitalista. Nuestros gobernantes, que no son tontos, atacan escalonadamente por turnos y a diferentes grados a los Estados correspondientes para evitar movilizaciones coordinadas en diferentes países al mismo tiempo: “hoy te recorto a ti en pensiones, al mes que viene será a otro Estado con una reforma laboral”. Es por ello por lo que parece evidente la importancia de esa coordinación a nivel internacional en la búsqueda de unos puntos en común entre las clases trabajadoras de gran parte de Europa y pasar a la ofensiva.
Considera este grupo de trabajo de Sol que hay una desmovilización y una bajada de participación, está claro que tanto las elecciones como el cambio de gobierno que se está produciendo ha paralizado a la ciudadanía y la toma de decisiones políticas que en los últimos tiempos se han traducido en ataques a la clase trabajadora pero todo parece augurar un fuerte ataque al llamado Estado del Bienestar y a los derechos de los trabajadores. En este punto de nuevo encontraremos la movilización y de las experiencias acumuladas en la lucha se deberá aprender, el 15M no estará sólo en las calles y tendrá que relacionarse e incluso aliarse con compañeros de lucha, cambiar estrategias y de tácticas, e incluso quizá no lleve el peso de las movilizaciones, etc… Lo que es seguro es que no cambia nada una huelga de activismo. Quizá la pregunta es ¿por qué una gran parte necesita sufrir una agresión directa para su movilización? Existen razones todos los días, al gran estafa se está gestando a través de la estafa de la deuda y sus recortes… un buen caballo de batalla que debería abanderar el 15M para retomar protagonismo político y recuperar movilización. Un tema que necesita mucha didáctica pero que nos afecta a muchos Estados a la vez de la misma manera.

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